domingo, 7 de octubre de 2012

Calles(é)

Hoy ha pasado algo "curioso", por decirlo de alguna forma.

Cuando venía de camino a casa a la vuelta del teatro, he visto a un hombre que dormía en el rellano de una tienda de ropa. Por desgracia, esto no ha sido algo que me llamase la atención. Lo curioso ha sido que había montado en el diminuto espacio, una suerte de alcoba; con su cama/esterilla entre cartones, almohada, e incluso llevaba puesto un pijama. Cuando le he mirado, estaba doblando la ropa que había utilizado y guardándola en una maleta, como podría hacer el inquilino de cualquier hotel.

No sé, imagino que estamos acostumbrados a que la gente que tiene la desgracia de dormir en la calle, sea gente que se ha "buscado" tal situación. Gente que echa la culpa al vino, a las drogas, a las deudas por cualquier mal vicio, o vete tú a saber. Siempre los miramos como "locos" o inadaptados sociales. Gente ajena a nosotros, lejana. Como algo anómalo. Sin embargo, ya no es algo extraño. Cada día es más frecuente ver gente durmiendo en la calle, gente que hasta hace dos días tenía un modelo de vida resuelto. El modelo de vida que nos han inculcado como el"correcto".

Me ha hecho pensar en lo terriblemente cómodos que nos estamos haciendo, en ese generalizado pensamiento de "estando yo caliente, ríase la gente". El pánico comienza cuando pierdes tu trabajo, empiezan las deudas, se rompe ese modelo de vida que sin saberlo te han estado vendiendo, y te preguntas entre agónicas lamentaciones "qué he hecho yo para merecer esto". O mejor dicho, que no has hecho. Porque tiene la misma culpa el que comete el delito que el que le permite cometerlo con total impunidad.

Por otra parte, algo que se me hace muy raro también, es que desde que he venido a Portugal ya no me parece algo extraño ver gente durmiendo en la calle, y es algo que me apena terriblemente. Es como cuando comemos un gran plato de comida viendo como bombardean otras ciudades en las noticias y ni siquiera nos entra una arcada. Esa falta de empatía inconsciente tan típica de los países "desarrollados" es un hecho que me aterra. Me incluyo en el grupo.

A mi modo de verlo, somos una sociedad de psicópatas que simulan civismo,  pero en cuanto alguien rompa ese frágil fingimiento de armonía saldrán a la luz nuestros más puros instintos animales. Esos que siempre hemos calificado como repudiable desde nuestra pudorosa y ficticia superioridad de homo pensantis. Y sino, dejad al tiempo que hable. Será un placer equivocarme en este aspecto.

2 comentarios:

  1. Nada más empezar a leer he visto que has escrito esta entrada solo para utilizar la expresión "una suerte de". De modo que he dejado de leer a partir de ese momento... aunque será un placer equivocarme en ese aspecto.

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  2. Tu última frase demuestra que si que lo has leído. Además, "una suerte de" siempre le da el toque, y lo sabes, jajaja (para de trollear, maldito)

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